Una patada en el cerebro, no en el craneo, en el cerebro

Es sencillo y tú mismo lo puedes comprobar.

Pero primero te cuento lo que me pasó a mí para que saques tus conclusiones.

 

Antes de dedicarme a esto me dedicaba a otras cosas.

Cosas muy distintas y bastante más aburridas.

Trabajaba en una fábrica enseriada. No es que el edificio en sí estuviera en serie. Que también.

Sino que el trabajo era en serie.

 

Como muchos, quizás como el tuyo.

 

Mi misión, la tuya y la de un koala australiano que estaba por allí era la misma.

Me llega algo, hago algo y se lo paso al otro.

Fácil una vez te coges al ritmo que te marcan de trabajo.

Solamente despidieron a un caracol gigante africano por razones obvias.

 

Claro.

 

Todos los demás dábamos la talla.

Teníamos extremidades para sostenernos solos.

Teníamos 5 herramientas de trabajo en cada mano.

Teníamos ojos y orejas.

Era suficiente.

 

Bien.

 

Iba en bus a esta fábrica aburrida todos los días.

Aburrida es una manera de definirla pero no la mejor.

Un compañero de Albacete siempre me decía: «Juanmi cada vez que entro aquí es como si me pegaran una patada en el cerebro.»

 

Por el amor de 2.

Qué genio.

No encuentro mejor manera de definir aquello.

Ni Charles Bukowski lo hubiera dicho mejor.

Por cierto, cualquier libro de Charles (yo le llamo así) te puede aportar más sobre vender que muchos cursos que brillan en la oscuridad y te susurran al oído, como Robert Redford a los caballos.

 

¿Lo pillas?

 

En una frase mi compañero te ha dibujado en tu mente una imagen muy potente.

Si la llevas al extremo y lo intentas podrías sentir el puntapié.

Se te podría erizar la piel en tu cuero cabelludo.

Ya sabes eso que ocurre cuando mueren millones de neuronas.

 

Esto es muy bueno.

 

Nuestra menta funciona así. Las personas podemos imaginar. Ponernos en otras situaciones y sentirlo como si estuviéramos allí.

Es algo natural, instintivo y fascinante.

No es del siglo XXI. Esto es así desde los dinosaurios para acá.

Más o menos. No lo recuerdo bien.

 

¿Qué hacer con esto que te acabo de decir?

Pues usarlo en tu forma de comunicar con tu lista de suscriptores.

Te traerá más ventas, o suscripciones, o amantes o lo que sea que estés buscando.

Sé que sabes hacerlo. Ahora te toca currártelo.

 

Si no tienes ni enseriada idea de lo que te cuento pues siempre puedes recurrir a mí.

 

Juanmi Sellés

juanmi@instintivo.net

 

PD: Mi amigo de Albacete o el «Nueva York» de la Mancha, como lo llama él, suele soltar perlitas de estas. Ya te contaré alguna más.

instintivo
Logo
Shopping cart